Comienzo
Brynn se apoyó en la pared,exhausta más por los nervios que por el cansacio.Luke la miró con reprobación, y Brynn se sonrojó.-Si, es mi culpa-reconoció la muchacha.Luke suspiró.
-¿De quien más va a ser?Más te vale que ese chico tenga mala memoria o la pierda durante el torneo.
-¿Y si no lo hace?-exclamó Bryn, preocupada.Las suaves antorchas iluminaban su rostro triste.Luke la consoló dandola un abrazo.
-Tu solo ponte más hermosa que nunca y no te confundiran con el desaliñado muchacho de hoy.
-Sabes que no me gusta arreglarme...es tan...artificial.
-Pues esta vez, más te vale,Dama de la Belleza.
Brynn suspiró al oir el título.La Dama de la Belleza era el nombre que se habían inventado para darselo a la mujer más hermosa según la eleccion del ganador del torneo del primer día.Brynn no deseaba ni optar a ese titulo ni sentarse en el palco de las mujeres.Otros años, a escondidas, había podido ver de todas formas el torneo.Solo esperaba que los caballeros dejaran el amor cortes para los banquetes de celebración al anochecer.
-Madre esta feliz por ello-comentó en voz alta.Luke sonrió,haciendo que Brynn sonriera tambien-¿Yo engalanada de pies a cabeza?Recuerdame que no me mire a ningun espejo ese dia.
-Los romperas todos y ese sera el inicio de tu mala suerte.
-¿Más mala suerte?
Llyed paseaba inquieto por los corredores del palacio.Necesitaba moverse.Hacer algo que no fuera odiar al tiempo.El castillo de todas no era especialmente amplio, por lo que supuso que no tardaría en aburrirse nuevamente.
-Es asfixiante-dijo una voz femenina.Llyed se extrañó al no reconocerla,pero recordo que habían invitado a las familias más intimas del señor al castillo para disfrutar del torneo.Eso incluia a las jovenes damas.
-Kiran estaria feliz-suspiró aburrido,mientras se acercaba al origen de la voz.Esta provenia de una mujer joven y hermosa, con el cabello algo alborotado de forma natural, empapado por la lluvia.
-Luke, tengo el pelo mojado.
-Ya se te secará, acercate a la chimenea en cuanto puedas y quedate alli.
La joven y su acompañante empezaron a caminar, y Llyud, algo intrigado,decidio seguirlos.Bueno,al menos no era odiar al tiempo.
Ja ne!







0 comentarios:
Publicar un comentario