Espero que os guste el primero ^^
No es fácil reconocer que te estas muriendo.No, nunca lo es.Es más sencillo vivir ajeno a nuestra existencia todos los días, que pararte a pensarlo y darte cuenta de ello.Pero no, nunca nos detenemos.Ni siquiera cuando nos damos cuenta de que todos nos morimos poco a poco.
Todos los días me repetía lo mismo.Las mismas frases, el mismo tono de voz, la misma mirada complaciente y la sonrisa de máscara.Me lo repetía una y otra vez, como si las palabras fueran más ciertas cuantas más veces las repitiera.Yo desaparecería igualmente.
Ya lo hacia.A diario.Se llevaban mis cosas.Frágiles recuerdos de la materialidad humana.Pero Sue repetía que era necesario.No existirás más para ellos, me susurraba con voz aterciopelada.Seras como algo que vagó por sus vidas como un ángel invisible.Sue tendía a ponerse poética cuando hablaba de mi cambio.
Ya mis compañeros de clase no me saludaban.Se marcha a otra ciudad, decían al principio interesados por la novedad.Pero lo nuevo es novedoso muy poco tiempo.Ahora solo me miraban.Y seguían caminando.De todas formas, vivir entre mentiras te acostumbra a la indiferencia.Fría y total indiferencia.
Cuando llegó el día reconozco que no estaba preparada.Sue me decía que no pasaba nada, que todos en la familia pasábamos por lo mismo.Que teníamos suerte de que nos pasara aquello.Yo la miré sin comprender.¿Que había de suerte en morir una y otra vez?
El sol se elevó hasta el cenit.El mediodía era como una hora mágica en donde todo se detenía como si en un libro dejaras de pasar las paginas.Cerré los ojos.Y todo cesó.
Cuando la luz inundo mis ojos,supe que había empezado de nuevo.El calor se extendió por mi cuerpo.Vuelvo a ser yo.
Solo yo.Solo un fénix renacido.
Ja ne!






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