Bostecé de sueño. No había dormido en toda la noche. Estaba nervioso y a la vez feliz. Dentro de unas cuantas bastantes horas había organizado una pequeña reunión entre unos pocos amigos. Mi hermano, Jhonathan, MJ, Tess, y yo. Y por supuesto, Ally. Ella era la razón de mi estado de ánimo. Un día completo sin molestias familiares. La señora Mcgillihan accedió a dejar venir a Ally al enterarse de la presencia de Ethan, "aconsejando" a su hija que no solo socializara conmigo. Según el propio Jhonathan me confió, sonó más a advertencia que a consejo. Me puse tenso. Esta era la primera vez que Ally y Ethan se veían después de la operación y reconozco que estaba preocupado. Me puse a mirar los coches pasar por la ventana. Seguro que Ethan estaría durmiendo como un lirón en su cama. Vi un coche conocido parar delante de mi casa, aparcar justo al lado de mi coche. Reconocí el modelo enseguida: era el coche de Jhonathan. Él se bajó. Me estremecí al darme cuenta de que no estaba solo, se abrió una de las puertas traseras y de ella salió Ally.
Sobra decir que me precipité escaleras abajo, corriendo, como si lo que hubiera visto por la ventana no hubiera sido más que un simple reflejo. Mire el reloj. Las siete de la mañana. Era imposible. Y sin embargo, al abrir la puerta del patio ambos seguían allí. Ally tenía una gran cara de sueño, pero sonrió al verme.
-No me digas que estás ya despierto- dijo Jonathan, mirándome sorprendido. Me costó centrarme en él y dejar de mirar a Ally.
-¿Eh?
-Estas dormido. ¿Y pretendes aguantar hasta la noche? Ignorante de la vida-comentó Jhonathan, entrando en la casa. Ally le siguió.
-¿Tienes insomnio?-preguntó Ally con voz melosa. Se me había olvidado que recién despertada era extraordinariamente dulce. Le sonreí.
-Algo así. No pude dormir.
-Es lo que significa la palabra insomnio, Greg- dijo Jhonathan, sarcásticamente- Sin embargo, al contrario que tú algunas personas necesitamos dormir.
-Yo estoy que me duermo incluso de pie- terció Ally, bostezando y estirándose como un gato. Sonreí para mi mismo. Sus parecidos con dicho felino eran más que abundantes.
-No te preocupes, seguro que si te desmayas a Greg no le importa cogerte. De hecho, le encantará- bromeó Jhonathan. Le dirigí una mirada asesina. Se rió-Greg, me debes una buena, no sabes lo que me ha costado traerla hasta aquí.
-¿Tu madre os lo ha intentado impedir?-pregunté. Conocía que la señora Mcgillham era controladora, pero no hasta el punto de quedarse vigilando por la noche para que sus dos hijos se escabulleran en la mañana.
-No- reconoció Jhonathan- tuve que poner el despertador a las seis. Eso es peor.
Cuando entramos en la casa, Jhonathan se tumbó directamente en el sofá. Ally se sentó en el sillón y me invitó a que hiciera lo mismo en el otro sillón que había.
-¡No recordaba que tu sofá era tan cómodo, amigo mío!-comentó Jhonatan en voz alta.
-Baja la voz, que hay gente durmiendo- le regañó Ally, con voz suave pero firme. Pocas veces daba órdenes, pero cuando lo hacía era recomendable seguirlas.
-¿Queréis algo de comer o beber?- ofrecí, como buen anfitrión. Jhonathan alzó la mano. Sonreí. Su Coca-Cola de siempre. Miré a Ally, que se levantó con calma.
-Te acompaño a la cocina. De paso me la enseñas.
-Claro, como quieras-contesté sorprendido. Empecé a hacerme ilusiones de que no era el único que quería estar a solas con ella- Aunque no hay mucho que ver, la cocina esta comunicada con el salón.
-Bueno, hay muchas más cosas que ver en la casa- comentó mientras yo servía la bebida. Hice un ademán de si le servía otro vaso a ella, pero negó la cabeza.
-Seguro que lo que quiere ver de la casa no son los baños precisamente-bromeó Jhonathan.
-Ignórale. Puede que no tenga memoria, pero he tardado poco en recordar que cuando se levanta temprano lo hace de ese mal humor-replicó Ally, lanzando una mirada de reprobación a su hermano-¿Y un vasito de leche?-preguntó con voz inocente.
-¿No has desayunado?-pregunté, sorprendido. Ally negó con la cabeza. Le lancé una mirada asesina a Jhonatan-. Ese idiota.
Le serví un vaso de leche y se lo entregué. Se lo bebió con tranquilidad, dejándose los bordes de los labios salpicados de leche.
-Tienes...-le ofrecí una servilleta.
-Vaya, soy un desastre- dijo, cogiéndola y limpiándose, a la vez que se sonrojaba. Me reí.
-Se lo podías haber limpiado con un beso, ¿no?-comentó en voz alta Jhonatan. Ally y yo le miramos con furia.
- Estás muerto-dijo Ally-en cuanto lleguemos a casa. Totalmente acabado. Considérate un futuro cadáver andante.
Sonreí. Las venganzas de Ally eran como mínimo curiosas e inesperadas. Me fui al salón a entregarle a Jhonathan su bebida. Ally me siguió pero no se sentó.
-No estará envenenada, ¿verdad?-preguntó Jhonathan. Ally arqueó la ceja.
-No prometo nada- respondí. Miré a Ally- al menos por mi parte. Ya sabes lo que le encanta a Ally el envenenamiento.
-¿Me gusta envenenar?-preguntó Ally, más sorprendida que asustada. Solté una carcajada.
-Solo en ocasiones especiales.
-Ah. Realmente no sé cómo tomarme eso, pero bueno. You know, some guys just can hold the arsenic-respondió, citando una de las canciones del musical de Chicago. Cell Block Tango. Recordé que a Ally le gustaba bailar diferentes estilos, entre ellos el tango. Sabía relativamente poco, sin embargo sentía el ritmo. Cuando escuchaba música, su personalidad y estado de ánimo se trasformaban acorde de la canción. El tango no era una excepción. Se convertía en las dos P. Peligrosa y Pasional. Por el bien de mi cordura, debo evitar que baile delante de mí. Y muchos menos conmigo. Se controlarme, pero tengo mis límites.
-Por si las dudas a mi no me sienta bien-comenté, intentando apartar los pensamientos musicales de mi mente.
-No tenía intención de envenenarte-dijo con voz inocente. Me reí.
-¿De dónde crees que salió lo de ocasiones especiales?-pregunté. Ally nos miró a ambos sin comprender. Jonathan se encogió de hombros.
-A mi no me mires- respondió Jonathan. Luego me señaló- Es un chiste privado vuestro. Nunca me enteré de donde vino eso- Ally me miró de nuevo con expresión interrogante. Suspiré.
-Te contaría, pero es una historia un poco larga e incoherente. Además, es más divertido que lo recuerdes ¿no crees?
-Tienes...razón- me dijo con una sonrisa cálida. La miré a los ojos. Casi podría asegurar ver las ideas moverse en su cerebro, intentando recordar-Pero...para compensarme por no decirme, ¿que tal si me enseñas el resto de la casa?
Yo asentí, aturdido. Ally me sonrió, radiante, y cogiéndome del brazo me arrastró hacia el pasillo. Pude oír a Jonathan reírse por lo bajo.
-¿Hay gente dormida, verdad?-preguntó preocupada. Asentí.
-Mi hermano Ethan. Mis padres están fuera, por trabajo. Ethan esta como "responsable" de la casa.
-¿Eso te molesta?-le enseñé la terraza de arriba sin detenernos mucho.
-No, la verdad es algo con lo que estoy de acuerdo. Así no soy yo la niñera de Jonathan. No puedo enseñarte el cuarto de Ethan, como he dicho un lirón lo está ocupando. Así que como interesante solo queda...
-Tu cuarto-afirmó. Me di cuenta de que ese había sido desde el principio su objetivo. Sonreí.
-¿Quieres entrar en mi cueva del mal?-bromeé.
-Por supuesto que sí. Los genios del mal debemos conocernos entre nosotros.
-Yo no dije nada de genios.
-Ya, por eso ya lo digo yo-entramos en mi cuarto. Ally lo observó con atención. Decidí darle su tiempo y me senté sobre la silla de mi escritorio. Me moví hacia la pared para que ella pudiera curiosear sin problemas. Se sentó sobre mi cama.
-Tu cama es curiosa.
-Misma chica, misma reacción-respondí. Ella se rió. Tenía la razón. No era realmente una cama grande, sin embargo en su cabecero había algo especial. Un acuario.
-¿Como se llaman?-preguntó, señalando a los peces que nadaban tranquilamente. Me acerque a la cama.
-La cola de espada naranja se llama Siam, es un liante. Ese de allá se llama Coca-Cola y es un Gupi.
-¡Que gracioso!
-Lucas y Bugs son los peces payaso.Y Donatello es el pez ballesta azul-añadí. Donatello se escondió detrás de unas algas-Es algo tímido. Chicos, ¿recordáis a Ally?
-Salvo Donatello no parecen muy afectados por mi presencia.
-Es normal. Mi prima Tania se dedica a llamarles la atención cuando viene por aquí. Donatello es el novato, un regalo de Ethan. Solo aparece cuando hay comida.
-Inteligente es, seguro-dijo recostándose sobre la pared-¿Alguno es regalo mío?
-Siam.
-¿Y lo de liante era una indirecta?-preguntó.
-Así le llamas tú. Lo compraste demasiado antes de regalármelo y tuviste que apañártelas con él. La sirenita no sabía qué hacer con el pez.
-¿Sirenita? Eres tu el aficionado a la vida acuática según veo, no yo-solté una carcajada.
-No, es una broma. La sirena de Disney es pelirroja como tú."Soy una sirena terrestre sobre dos piernas" es una de tus frases favoritas.
-Veo que también te gusta el cielo-dijo refiriéndose a una lámpara especial que tenia para proyectar las constelaciones. Entonces me di cuenta de que había metido la pata. Porque al lado de la lámpara estaba...-¿una rosa de cristal?
-Ehm...si. Te acabas de reventar la sorpresa-dije con reprobacion. Ella me miró sorprendida.
-¿Me la ibas a dar hoy?-preguntó.
-No...cuando recuperases la memoria. Una rosa que no se marchita nunca...por todo el lío que ha montado tu madre con lo de las rosas.
-Entiendo. Lo siento.
-No pasa nada. Tendré que pensar otra cosa. De todas maneras, te la daré cuando recuerdes.
-De acuerdo. ¿Puedo encender la lámpara?
-Claro, solo déjame apagar la luz del techo. Aun no ha amanecido mucho, así que bajando la persiana tendrás como el efecto de cuando es por la noche-me levanté para apagar la luz y ella bajó la persiana. Encendió la lámpara y el cuarto se iluminó. Me volví a sentar en la cama
-Es muy bonito. Te hace sentir pequeño.
-Mientras no te entre complejo de bajita como a Tess todo irá bien-aún en la oscuridad, pude ver que se mordía el labio. Estaba preocupada.
-¿Como son?
-¿Quienes?
-Mis amigas...y Ethan-añadió. Me puse algo tenso. Suspiré.
-Tess es...loca.
-En esa definición también entro yo.
-Bueno, son locuras distintas. Habla muy rápido, dice las cosas sin pensar, es súper impulsiva, actúa y luego un par de milenios después de hacer lo que sea piensa sobre lo que hizo. Pero es incapaz de mentir y siempre sabes lo que está pensando, no es falsa en ningún sentido y siempre está dispuesta a ayudar en lo que sea.
-Me dices eso y me sale el correcaminos corriendo arriba y abajo. ¿MJ?
-Tú la llamas Mary. Es totalmente lo contrario. Fría, reservada pero no tímida que es distinto. También es muy buena consejera, diciendo la verdad aunque duela. Me ha ayudado muchas veces-en ese momento sentí como el cuerpo de Ally se tensaba. ¿Qué ocurría?-¿Has...recordado algo?
-No-dijo con voz neutral. Me preocupé-¿Y Ethan?
-Ya te lo describí. Es una persona con carisma. Siempre es amable con todo el mundo y deja una buena impresión. Cuando lo conoces te sientes seguro con él, y te entran unas ganas terribles de ser su amigo.
-No parecen palabras tuyas.
-Así es. Tess describe a Ethan así. No comprende muy bien por qué me elegiste a mí y no a Ethan.
-No me digas que es como mi madre
-¿Tess? No. Es buena chica y buena amiga. No lo comprende pero nunca se opuso. Somos un buen grupo. Algo desequilibrado pero en el fondo los locos nos entendemos entre nosotros... ¿Ally?
La miré. Estaba apoyada sobre mi hombro, con los ojos cerrados y respiraba lentamente. Se había dormido con semejante rapidez que no me había dado cuenta. Me recosté junto a ella, abrazándola y mirando al cielo ficticio que habíamos creado. Rosas como siempre. Cerré los ojos.
Un ruido en la puerta me despertó. La mirada de Jonathan apareció, curiosa.
-Chicos, los demás han llegado.
Me estiré sin despertarla bruscamente.
-Allí, despierta-susurré suavemente.
-Cinco minutos más-murmuró Allí adormecida. Sonreí.
-No tenemos cinco minutos más. Vamos, dormilona.
Bajamos las escaleras. Tess y MJ ya habían llegado. Las salude a ambas con un abrazo y unas palabras amables. Entonces lo vi de nuevo. Ally estaba tensa, con una mirada extraña.
-No me digas que...-me dije a mí mismo-¿esta celosa?-sonreí ante la idea. La cogí de la cintura y su cuerpo se relajó.
-Veo que las cosas siguen igual que siempre-comentó Tess con voz cantarina-Hola amiga mía-Tess abrazó fuertemente a Ally y arrastro a Mj al abrazo-¡Abrazo múltiples!
-Hey, que yo también quiero-dijo Jonathan.
-Sigue soñando-le contestó MJ.
-Jo, no es justo.
MJ y Jonathan siguieron debatiendo sobre la justicia de un abrazo. Yo seguía con Ally.
-Luego nos veremos en la parte de atrás del jardín-le dije entre susurros.
-¿La parte de atrás?-preguntó curiosa. No respondí, puesto que Tess la arrastró hacia el jardín. Ethan apareció bajando las escaleras.
-¿Ya empezó la fiesta? ¿Sin mi?
-No te creas tan importante-le dijo Jonathan-Te has perdido un abrazo múltiple.
-No es justo.
-Es lo que yo digo.
-¿Podéis parar? No estáis desesperados-les dije. Jonathan arqueó las cejas.
-Te recuerdo que tú eres el único con novia.
-¿Ya está aquí la novia?-preguntó Ethan. Le lance una mirada para valorar su expresión.
-Ni que se fueran a casar-dijo Jonathan. Luego empezó a tararear la marcha nupcial.
-Olvidadme anda-les dije, y salí al jardín.
Definitivamente Tess y MJ habían secuestrado a su amiga. Me alegre de que Jonathan hubiera traído antes a Ally para estar un tiempo solos. Fui a empezar a preparar la barbacoa. A los pocos minutos Jonathan y Ethan salieron también al jardín. Jonathan vino conmigo y Ethan fue a saludar a Ally.
-Tranquilízate-dijo Jonathan, poniendome la mano en el hombro.
-Estoy tranquilo-respondí. Jonathan suspiró.
-¿Seguro? Como sigas aplastando la comida de esa forma no tendremos que comer hoy-me detuve. Realmente tenía razón. Miré a Ally y a Ethan. El saludo parecía normal. Pero tampoco es que yo fuera muy perceptivo en esas cosas.
-Siempre nos quedaran los fideos instantáneos-respondí. Jonathan se rió y se marchó a hablar con ellos. A cambio, Ethan vino hacia mí.
-¿Qué tal?-pregunté, intentando parecer indiferente.
-Que mal actor eres-respondió Ethan. Le lance una mirada asesina y le amenacé con la espátula-¡Hey, las manos quietas donde pueda verlas!
-De todas formas, si Ally se fijara en ti...
-No lo hará, incluso si yo me propusiera algo con ella.
-Eso no lo sabes.
-Créeme, lo sé.
Me detuve para pensar que significaban esas palabras. Miré a mi hermano. Se estaba mordiendo el labio y tenía una mirada de culpabilidad. Sentí que el pánico me envolvía el cuerpo, dando paso posteriormente a la furia.
-¿Qué tú qué?-pregunté, intentando modular mi voz para no alarmar a los demás. Ethan parecía nervioso.
-No pasó nada, de verdad. ¿No crees que si fuera así Ally o yo te hubiéramos dicho algo?
-Eres idiota, tú echa sal en la herida...dime exactamente que fue ese "nada".
-Calmante primero, ¿vale?
-Si yo estoy calmado.
-Eso díselo a la comida.
-¿Queréis dejar lo de la comida de una...vez?-respiré profundamente. Vale, no pierdas el control. Respiré de nuevo-¿Qué pasó?
-Ya te he dicho, nada. A mi me gustaba Ally y se lo dije. Sabes que en ese tema no ando esperando o reflexionando mucho.
-Lo sé, estas acostumbrado a que te digan que sí a la primera-le contesté airado. Ethan suspiró.
-Pero Ally no. Si te soy sincero me quedé sorprendido de su respuesta. Solo era un buen conocido y listo. Todo se me volvía incomprensible. ¿Por qué entonces usaba cualquier excusa para venir a nuestra casa? Entonces entendí. El no que me había dado no era sólo porque solo era un conocido, sino porque estaba interesada en alguien más. En ti, mi pedazo de cerebro de mosquito preferido.
-¿En...mí?-pregunté sorprendido. Parecía que todo se desenfocaba. Los celos que había tenido durante este tiempo habían sido frutos de imaginación o de mi baja autoestima. Jamás me habría esperado que se fijara en mí antes que en él. Siempre había supuesto lo inverso y que yo había conseguido que olvidara a Ethan. O qué él no había estado nunca interesado en ella.
-¿Acabo de darte el secreto de la razón de la existencia del hombre o qué? ¿Hola? Aqui Tierra llamando a Greg... ¿me reciben?
-Houston, no tenemos ningún problema ¿vale?-respondí saliendo de mis pensamientos-Pero ella misma me dijo...
-¿Que yo la había impresionado al conocerme? Si pero de ahí a interesar de verdad hay un salto y grande. Más o menos del mismo tamaño del que tú diste cuando saltaste desde la ventana de Ally.
-¿Otra vez con eso?-refunfuñe, molesto pero aliviado de cambiar de tema-No tenía intención de caerme.
-¿A quién se le ocurre escalar una pared sin escaleras ni seguridad?
-Se supone que era clandestino. Poner una escalera no es precisamente algo sigiloso.
-Tener que llamar al médico porque te rompiste la pierna tampoco es sigiloso.
-Idiota. Pero salí ganando. ¿Quien fue quien me cuidó en mis solitarios días escayolados?-pregunté con dramatismo.
-Lo que estaba escayolado era tu pie, aunque estoy empezando a pensar que debieron escayolarte también la cabeza porque parece que aun tienes secuelas del golpe-dijo señalando mi cabeza.
-Lo que hace la envidia-comente sin hacerle caso-Y ahora querido y envidioso hermano, tengo cosas importantes que hacer.
Dejé a Ethan al mando de la comida y me marché con el grupo. Cogí de la mano a Ally.
-Os la secuestro unos minutos ¿De acuerdo?-Ally me miró. Yo añadí susurrando-El jardín de atrás.
Ambos empezamos a alejarnos, sin embargo aun pude oír a Jonathan gritarnos.
-¡No hagáis cosas malas!
Lo que yo llamaba el jardín de atrás era la joya de mi madre, entendiendo por joya a la mejor creación de una paisajista con vocación. Separado del resto del jardín por un seto alto que creaba intimidad, tenía en su centro un pequeño cenador de madera blanco envuelto en hojas trepadoras, varios rosales y demás flores de perfume agradable, como el jazmín y el azahar. Delimitando el jardín un muro también cubierto de plantas hasta la altura de la mitad de una puerta. De ahí hasta arriba, donde coincidían con el muro de los vecinos una vidriera de colores. Mi madre la había puesto ahí porque a determinadas horas del día los rayos del sol atravesaban el cristal, iluminando el pequeño jardín.
Ally lo miró todo, absorta en la mezcla de luz y aromas. Me lo suponía. La misma reacción que cuando se lo mostré por primera vez. Me miró.
-¿Ya estas mejor?-me preguntó. Eso me cogió por sorpresa.
-¿Mejor de qué?
-Ya conocí a Ethan.
-Ah, eso. Digamos que sí. He tenido una gran revelación hace poco.
-¿En serio? ¿Cual?-agarré a Ally por la cintura y empezamos a caminar.
-Que se me da muy bien aplastar comida-Ally soltó una carcajada-¿Y tú?
-¿Yo qué? ¿Si aplasto bien la comida? No sé, nunca probé.
-Me refiero a MJ.
-Ah, te diste cuenta-sonrió-Si, mejor. Además, ¿has visto como mira MJ a Jonathan?
-¿MJ y Jonathan? ¿En serio?
-Si, Tess anda lamentándose por las esquinas diciendo que se va a quedar solita dentro de poco.
-Eso se soluciona rápido. Tess y Ethan. Asi cada oveja con su pareja. Sólo nos falta decir BEEEE.
Ambos nos echamos a reir. Metí la mano en el bolsillo, nervioso. Nos sentamos en el cenador.
-Oye, Ally quería darte algo- lo saque del bolsillo y se lo entregué. Ally lo observó con cuidado. Era un anillo que había hecho tallar antes de la operación, pero no había tenido ni tiempo ni oportunidad para entregárselo. En su brillo plateado estaba grabado las siguientes palabras "In my head.In my soul.In my heart.Forever and always with you"-¿Te...gusta?
Su enorme sonrisa me bastó como respuesta. Me abrazó con fuerza, al igual que yo a ella. No deseaba soltarla nunca más. Se apartó un poco y me miró a los ojos. Nuestros labios estaban tan cerca.
-¡¡Ally, Greg, la comida está servida!!-Ethan apareció de la nada. Una serie de insultos, maldiciones y blasfemias aparecieron en mi cabeza-Uy, perdonad-Ally se apartó y se rió. Mis instintos asesinos aumentaron y le lancé una mirada de odio a Ethan-Si fueras personaje de anime ahora mismo emitirías un aura negra.
-Ethan, muerto en verano del 2010.Asesinado a sangre fría por su hermano menor-dije con seriedad-Eso es lo que pondremos en tu lápida.
Ethan salió corriendo de allí. Ally se puso el anillo y me cogió de la mano.
-¿Me dejaras algo también a mi para matarle no?-sonreí.
-Lo que tú quieras.
La barbacoa se me hizo demasiado rápida. Antes de que me diera cuenta Ethan me entrego la rosa roja que significaba el fin del encuentro. Suspiré apesumbrado. Jonathan dijo que tenía que salir a comprar algo y que no sabía lo que iba a tardar, así era yo quien tenía que llevarla a casa. Nos montamos los dos en el coche. La atmosfera era triste. Ally jugueteaba entre sus manos con la rosa.
Aparcamos el coche en la calle y ambos bajamos. Decidí buscarle el optimismo a la situación.
-Para nuestro próximo encuentro prepara el bikini azul-le dije. Ally arqueó la ceja.
-¿Te conoces tan bien mi ropa que tienes un bikini favorito?-me reí. Me acerqué a ella y le coloque la rosa en la oreja. Entonces la besé, como si fuera nuestro ultimo día en la tierra. El teléfono de Ally empezó a sonar. Odio los teléfonos. Vimos el número. Era el de su madre-parece que anda haciendo de Gran Hermano detrás de las cortinas.
-Tranquila, la próxima vez apagamos el móvil-la volví a besar de nuevo, un beso de despedida-además, prefiero el bikini negro. Es más interesante.
Ally se rió y entró en su casa. Esperé a verla desde su ventana. Su silueta no tardó en aparecer, y me sonrió. Feliz, me monté en el coche y encendí la radio. Sonreí. La música era agradable.
And then that word grew louder and louder
'Til it was a battle cry
I'll come back
When you call me
No need to say goodbye
Ja ne!






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