The forbidden mirror I




Me desperté, con el sonido del despertador taladrandome los oídos.Los números parpadeaban,iluminando ligeramemente el cuarto con una tonalidad rojiza.Como todos los lunes, me dieron ganas de tirarlo y romperlo.
-¡Odio los lunes!-dije, tras bostezar largamente.Cogí la manta y me la eché sobre los hombros.Busqué las zapatillas pero no las encontré, asi que me dirigí a la cocina pisando el frio mármol.Tía Harried había acabado con el pan, asi que me olvidé de hacerme tostadas.Cogí la leche y me la serví, haciendo malabarismos con la cuchara y la caja de cereales. Cala apareció feliz por la puerta.Era un West Higthland de color nieve, con una carita graciosa y un pelo suave.Se vino a mis piernas para que la saludara-Quieta,Cala,ahora no puedo-dije entre cucharada y cucharada.Cala gimió,triste-Shhh,vas a despertar a los demas.
Cala se tumbó en el suelo,dispuesta a esperarme.Sonreí.El reloj de la cocina se había parado.Suspiré,aburrida,y fui corriendo a la habitación a por la ropa para prepararme en el baño.Cala arañó la puerta pidiendo atención.
-¡Es muy tarde,Cala,es muy tarde!-exclamé nerviosa.Cojí la mochila bandolera,revise el movil,el dinero y la tarjeta del bus y salí de casa.Al poco de bajar la calle me di cuenta de que se me había olvidado el paragüas.La llovizna caía suave y ligera, y pronto empece a sentir las gotas de agua sobre mi cabello.Resoplé y me fui a la parada de el bus, con la esperanza de que no lloviera fuertemente en el camino.
Leo me esperaba en la parada del bus.Sonreí al verle, afortunadamente tenía mejor memoria que yo,y se protegía de la lluvia con un paraguas negro.Él era, segun distintos grupos de chicas de nuestro instituto, un chico al que considerar como "atractivo".Tenía el cabello castaño oscuro y corto, la piel clara y ojos de hielo.Vestía elegantemente a la forma inglesa,un estilo heredado por su familia.Su madre era actriz y su padre era un director de cine que se estaba dando a conocer.A menudo bromeaba con cambiar la oscura Londres por las soleadas calles de Los Angeles.Sin embargo, no había nada que le gustara más que caminar bajo la lluvia.Por ejemplo, un día como hoy.
-Vas a empaparte-me dijo al llegar, inclinando el paragüas ligeramente hacia mí.Me refugié junto a él.Una nube de vaho helado salió de mi boca.
-Ya estoy completa y totalmente mojada-contesté, mientras que me aseguraba de que ni mis libros ni demas material se había empapado.Arqueó las cejas.
-Mae,tu mochila podría considerarse como un refugio antinuclear.No se habrá mojado nada.Como lo saques...
-Ya,ya...no lo haré solo por no darte la satisfacción de decir "Te lo dije"-repliqué,fingiendo estar molesta.
-Podria decir también "te lo advertí".¡Hey!-exclamó cuando le golpee en el brazo-¡Eso duele!
-¡Evidentemente!-le contesté.Leo me dirigió una mirada asesina-Por algo lo he hecho.
-Tengo un paragüas y puedo utilizarlo.
-¿Es una amenaza?
-Totalmente-respondió, apartando el paragüas de mi lado.Volví a sentir la lluvia, esta vez más fuertemente,sobre mí.Solte un gritó al sentir el agua helada.Forcejeamos por el paragüas.Finalmente él terminó tan mojado como yo-Maldita ca...
-Esa boca,a ver que vas a dicir-le avisé.Leo se encogió de hombros.Oímos el ruido que hacían las ruedas del autobus  con la carretera.Estada detras de una cola de coches,rojo y con los cristales empañados.
-Espero que haya sitio para sentarse-se quejó,mientras cerraba el paragüas-Deberiamos cojer el metro.
-Pero hay que hacer muchos transbordos.Además,nadie te obliga a venir conmigo.
-¿Y quién te protegería de la lluvia?-preguntó.Fingí que no le había oído mientras subía al bus.Me senté al lado de la ventana, y empece a dibujar en el cristal.Recordé que la razón por la que nos habíamos conocido era que yo era su vecina.La vecina de al lado.Desde que tenía nueve años, y desde entonces habíamos ido juntos a clases.-¿Dejando mensajes subliminales?
-¿Qué tiene de subliminal un mensaje en un cristal?-la conversación estaba empezando a parecerme incoherente, asi que me recosté sobre el citado cristal y empece a sacar mi MP4.Leo también dió por terminada la conversación, y sacó de su mochila el libro que estaba leyendo.Tema artúrico.No me sorprendió.A Leo le encantaba la conocida como Materia de Bretaña, el conjunto de mitos,relatos y narraciones cuyo centro era el Rey Arthur y sus caballeros.Sanctuary empezó a sonar en mis oidos, y me evadí.

Ja ne!

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