Invierno
Publicado por
Amy-chan
on lunes, 4 de junio de 2012
Etiquetas:
One-shots
Otra historia, algunas personas me la han calificado como poesia narrativa.
Caíste del cielo. Con ligereza, como una pluma. Incluso si las plumas pesaran más de lo debido las nubes te hubieran sujetado igualmente, para caer sobre un campo de lirios. Nubes debajo de las nubes. Pero tú eras sólo un Copo de Invierno. Una helada esencia en primavera.
Al levantarte te llegó el aroma del viento. Vestía de flores de verano. Agradable. Tranquilo. Humano. Terrenal. Las mariposas se dejaban llevar como peces en un agua compuesta por aire. No pudiste evitar envidiarlas. Dichosas mariposas. Te pusiste en pie.¡Qué pesado era tu cuerpo mortal!Envidiaste de nuevo a las mariposas.
-¡Apartad, me molestáis!-gritaste. Pero las mariposas eran demasiado felices como para escuchar tus desgracias. Caminaste, mientras la furia se desvanecía como una nube de humo hacia las estrellas. Los lirios se enredaban en tus ropas, parecía que no querían dejarte ir.
-¡No vayas al Mundo Gris!¡Quedate con nosotros, Copo de Invierno!-susurraban con voz de terciopelo blanco.
Pero ese lugar era demasiado perfecto para ti. Y tú habías viajado para convertir lo imperfecto en perfecto. Los torreones de la oscura ciudad, con sus muros de cristal y acero y sus calles de negro asfalto pronto se aparecieron ante tus ojos.
-¡Allí es donde debo ir!
Y abriste tu cuaderno por primera vez. Era un hermoso cuaderno compuesto de hojas de nubes de azúcar. La primera página. Tres palabras con tinta celeste: "El, Ella y Cafetería".Te reíste con la palabra "cafetería".Siempre decías que la f era muy graciosa. Los elfos se enfadaban contigo cuando te reías al hablar con ellos. El sentido del humor de esa raza esta más profundo que la entrada al infierno.
La cafetería. La gente sentada, mirando como sale el humo de sus tazas.¿Por qué nos gusta tanto ver el humo? El olor a un chocolate caliente con coco, un te de menta. Ella es cálida y morena por fuera. Él es algo amargo. Los ves mirando el humo.
-¡Vaya con los mortales!¿Es que debo hacerlo todo yo?-con un movimiento de muñeca haces que el chocolate de coco se caiga sobre Él. Ella tiene ojos tiernos.-Listo, uno menos. Quedan dos.
Pero alguien te miró al irte. Unos ojos verdes esmeralda dejaron de observar el humo de su café y se fijaron en ti. Vieron como te convertías en una sombra más entre la gente.
Abriste tu cuaderno por segunda vez. Las nubes de azúcar se iban deshaciendo.
-¡Pobres nubes de azúcar!- susurraste. Las nubes del cielo, al ver morir a sus hermanas empezaron a llorar. Te refugiaste debajo de las luces de neón de un cine. Las estrellas, celosas de las luces de la ciudad, se esmeraban en ser más brillantes. La segunda página. Tres palabras en tinta celeste: "Él, Ella y Cine".
-¡Qué suerte!-exclamaste. Las puertas de la magia del séptimo arte se abrieron y entraste. Pero allí,afuera del cine, había unos ojos verde esmeralda. Su sonrisa se iluminó.
-¡Te he encontrado!- dijo la sonrisa traviesa.
Pero la sonrisa esperó y esperó a tu salida. Y tú no saliste de ese cine. Al menos no por esa puerta. Las salidas de la magia son secretas. Los ojos verdes vieron como un nuevo Nosotros salía por la puerta. La sonrisa se vistió de triste.
La hora de regreso estaba cerca. Las luciérnagas artificiales invadían la ciudad como un ejército luminoso. Abriste tu cuaderno por tercera vez."Él,Ella y Baile".La fiesta era de Fin de Año.
-¡ Adiós, Año, adiós!-dijiste. El Año te sonrió. Las agujas de los relojes se volvieron locas durante un segundo. Viste a Ella. Tenía unos bonitos zapatos rojos. Él estaba sentado mirando al infinito.
Moviste la muñeca, y la caja de música empezó a sonar sola.
-Mi canción favorita-dijo Ella. Los zapatos de Él fueron hasta unos zapatos rojos.
-¿Quieres bailar?
El Copo de Invierno se iba ya a casa. Regresó donde los lirios blancos, donde el viento vestía flores de verano. Dejó el cuaderno de nubes al cuidado de las flores.
-Son historias de amor con final feliz. Algún día Ellos os cogerán y os presentaran a Ellas-los Lirios te miraron felices. Y desapareciste Copo de Invierno.
-¡Espera!-gritaron unos ojos tristes. Pero ya eras viento de primavera. Entre sus manos cogió el cuaderno. Abrió la cuarta página. Tres palabras con tinta celestial: "Él, Invierno y Tú".
Aún esperaese invierno.
Ja ne!






0 comentarios:
Publicar un comentario