Underlife XI



Despedida
No creo que sea buena idea

Me recosté sobre la cama. La Ciudadela. Era una gran noticia, incluso para mí. La situación se había vuelto complicada, y Sam había decidido prevenir futuros problemas. Muchas veces le había insistido para poder ir a Sam, y sin embargo ahora que se cumplía mi deseo no estaba del todo feliz. Pero no desconocía la razón de eso: Claire regresaba a su casa.


Desde un principio sabia que era algo que iba a suceder. No era una de nosotros, nunca lo fue, y nunca permitiría que lo fuera. Karen me había intentado convencer, pero me negué en rotundo, más después de todo lo que había pasado. Incluso le había prohibido a Cass decirle a su amiga que esa opción existía. Mi hermana lo había aceptado porque tenía la misma opinión.


Me levanté y salí de mi cuarto con intención de ir al suyo. Me encontré con Ian por el camino. No parecía muy contento.
-¿Qué ocurre?-pregunté. Ian suspiró enfadado.
-Nosotros no vamos.
-¿Nosotros quienes?
-Sophie, Nat, Karen y yo- respondió. Entendí el enfado de Ian.
-Podían ser más flexibles- comenté. Ian se apoyó en la pared.
-No ha sido decisión de Sam.
-Lo he supuesto si Karen va con vosotros. Estará también bastante molesto. ¿Dónde iréis entonces?
-Aun no lo tienen decidido, y estoy empezando a pensar que no quiero quedarme para averiguarlo.
-Sabes que si te marchas arrastrarás a Cass detrás de ti- añadí preocupado. La sonrisa que me mostró después de lo que dije me hizo estremecer.
-No tengo intención de que se entere. Sólo quiero que ella esté bien, a salvo. Segura.
-Cuando se entere ira a buscarte-argumenté.Ian se encogió de hombros.
-Lo sé.

-Ni hablar, Cass. Te lo prohíbo-Cass me miró enfadada. Pero yo estaba más molesto que ella-¿Decirle a un humano?¿Que te has tomado esta mañana que no te funciona el cerebro?
-Nos ha visto. Y es mejor que le digamos a que siga investigando por su cuenta.
-No. Simplemente nada de hacer tonterías. Nada de poderes durante un tiempo.
-¿En serio? ¿Te crees capaz?
-Prefiero eso a decírselo.
-Cualquiera que te oiga pensará que le odias.
-No le odio. Pero ya sabes lo que pasará. Se le escapará, tarde o temprano. Y nosotros tendremos que mudarnos. Otra vez.
-Es la primera vez que te apegas a un sitio- preguntó con doble intención. Fingí no darme cuenta.
-Es la primera vez que soy yo el sensato. Cass, se razonable. No se lo digas.
-No me puedes impedir que se lo diga.
-Claro que si,Cass. Porque también es mi secreto. Te lo advierto, si se lo dices, le borraré la memoria
-Cass golpeó la mesa, furiosa. Se levantó.
-Eres insoportable-murmuró entre díentes.
-Es por el bien de todos- le grité mientras salía de la habitación. Cass cerró la puerta con un portazo-Ay que ver como es cuando se enfada.


-Es por el bien de todos- dijo Sam cuando le pregunté sobre el problema con la Ciudadela.
-Nos estas dividendo,Sam.
-Yo tampoco quiero esto, pero no me puedo oponer.
-Así que los dejaras solos, y ya está.
-No me queda más remedio. Y me temo que cuanto antes lo hagamos será mejor-Sam se alejó, dejándome solo en el salón. Vi una figura alejarse a escondidas. Hace un tiempo que había reconocido su cabello pelirrojo.
-Corre, Cass-murmuré-corre e impide esta locura.

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