Salida.
Descubrimiento de un secreto.
Desperté mareada,sin saber donde estaba.Sólo oía gritos a lo lejos.Y una voz conocida,llamándome.Abrí los ojos,temerosa de lo que vería.
Me encontraba en una sala acristalada,transparente,con una luz central enfocándome hasta casi la ceguera.En mi cabeza,un montón de cables que llevaban información de mi cerebro hasta un aparato del que había oído hablar.La MNC (Maquina de Navegación Cerebral).Ese estúpido instrumento podía forzar recuerdos y mediante un traspaso de ondas cerebrales y a saber qué cosas más, hacía que una persona pudiera ver los recuerdos de aquellos que estaban enchufados a la máquina.Sin duda, el aparato era único en el mundo, y por supuesto, secreto.
cuando Estaba tumbada,así que me levanté.Ignoré el mareo inicial al incorporarme.Llevaba el típico vestuario de paciente:una camisola blanca.Me miré,molesta.Nunca me había gustado vestir así.Intente recopilar información.Lo último que recordaba era la mirada de angustia de Samvio que nos metían en la furgoneta.En ese momento mi cabeza estaba tan confusa que no pude pensar.Y ellos aprovecharon muy bien su oportunidad.
Seguramente Sam habría informado a los demás.Nat estaría feliz,me odiaba desde que nos conocimos.No soportaba que fuera más fuerte que ella,y seguramente vería mi captura como una lección de humildad.Pero lo que ella opinara me daba igual.Estaba preocupada por Ian.Me daba miedo pensar como reaccionaria.Cuando le conocí tenía un carácter tranquilo y frío,pero había descubierto en contadas ocasiones que esa actitud era una máscara.Se podría decir que en realidad era tan temperamental como Derek.Lamenté profundamente haber discutido con Ian la última vez que lo vi.Ver enfrentarse a Derek y a Ian me demostraba lo muy diferentes que eran entre sí.
Mi querido hermano.Odiaba a los humanos y sin embargo tenía un carácter protector con Claire.La chica francesa era delicada y frágil incluso dentro de su raza.Era evidente que Derek la apreciaba más de lo que reconocía.Además estaba la culpa de haberla arrastrado a esa situación.Por ello,Derek jamas se apartaba de ella.
Regresé de nuevo a la realidad.Una luz roja y con sonido estridente formaban lo que parecía una alarma.Al otro lado del cristal Ian me llamaba.Como esperaba de él.Tenía la mirada puesta en mí,una mezcla de alivio y furia.Me compadecí de aquellos incautos guardias que se interpusieran en nuestra huida.Ian no estaba de humor.
Rompí el cristal.Sangré,como era de esperarse, a lo que Ian me miró con gravedad.
-Son solo unos litros de sangre de menos-comenté,intentando quitarle importancia con una sonrisa.
-Si no te importa,los chistes para cuando salgamos de aquí-su seria mirada borró mi sonrisa.Era difícil bromear cuando él estaba enfadado.Ya debería haberlo aprendido.
Me di cuenta de que nos estaban observando demasiado tarde.El compañero de clase de DerekIan,estaba mirándonos oculto entre los arbustos.¿Qué diablos hacia allí?La única respuesta que se me ocurría era que nos había seguido.Pero...¿por qué?¿Es que habíamos sido descuidados de nuevo y había sospechado algo?Mi mente empezó a pensar en posibles soluciones.Había dos opciones.O le contábamos la verdad o le dejábamos en la ignorancia.En ambas dependíamos de la decisión que el tomara sobre contar nuestro secreto.Derek propondría una tercera opción que a mi no me gustaba nada: eliminar las pruebas, o lo que es peor,los testigos.
-Derek regresemos a clase-dije al ver que Ian se retiraba y empezaba a correr hacia el instituto.Intenté no parecer alterada.Mi hermano me miró,extrañado.
-¿Tan pronto?Vamos Cass,no me digas que te está entrando la culpa de no ir a clase-bromeó.Sonreí.Al menos fingí hacerlo.
-No,es que tengo cosas que hacer-mentí.Derek me evaluó con la mirada, y suspiró resignado.
-Esta bien, lo que tu digas-Derek cogió mi mochila y me la entregó de nuevo.La ventaja de no mentir normalmente es que cuando mientes es más fácil que te crean.
Acompañé a Derek hasta su clase,y busque a su compañero con el que me había sentado esa mañana.Pero Ian no estaba.Me dirigí frustrada hasta mi clase.En el camino,alguien me tiró de la mano,llevándome a un pequeño pasillo lateral retirado del corredor principal.Me encontré de frente con los ojos verdes de Ian.
-¿Me buscabas?-preguntó.No se podría describir con palabras el tono de su voz.Le forcé a soltarme.
-Egocéntrico.¿Buscarte?¿A tí?No me hagas reír-respondí,intentando parecer cortante-¿Qué te hace pensar eso?-Ian se rió.
-No se,¿tal vez la sorprendente supervivencia de cierta pelirroja al caerse de una...roca?
-Era una elevación,y ha sido suerte-le correjí.Negar el asunto solo habría causado más problemas y sospechas-Derek no tenia intención de darme tan fuerte-argumenté.Ian me miró fijamente a los ojos,acercandose a mí.
-No te creo-dijo al fin,tras un breve pero incómodo silencio.Me encogí de hombros.
-Eso es cosa tuya.Además...¿por qué nos estabas siguiendo?-Ian se apartó, lo que me hico entender que no me habia equivocado en mi suposición.Algo me decía que no me iba a explicar el por qué.
-No os seguí-se defendió inutilmente Ian.Era tan evidente en su rostro que mentia que mi mente eliminó por completo la posibilidad de que estubiera diciendo la verdad.
-Mientes-le dije.
-También tú.Al parecer somos dos mentirosos-se acercó de nuevo,y susurró con voz atrayente pero intimidadora-Todos guardamos secretos.
Y se alejó,sin mirar una vez atrás,hasta desaparecer por los pasillos.
El ruido de la alarma aturdía mis oídos.Ian me cogió de la muñeca que no sangraba y me arrastró por diversos corredores.
-Código purpura,codigo purpura.Los rehenes estan escapando.
Ja ne!






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